Escuchar, cantar y tocar Música
La debida calidad de vida
"...Cuando se habla de las diferencias entre una persona y otra, generalmente se argumenta con información estadística como por ejemplo el ingreso económico; la militancia o simpatía política y credo religioso. Pero una persona es mucho más que eso. Clasificar a las personas de acuerdo al dinero que ganan, es una forma de esclavitud. Y desde otro ángulo, aunque todos tengamos la misma situación económica, aún así, seguirán existiendo diferencias entre una persona y otra. Felizmente no somos todos iguales.
Imagino que todos ustedes han tenido la duda de si están eligiendo el camino correcto cuando en un momento de la vida buscan vivir de verdad. Tener calidad de vida. No la vida que sugieren los grupos sociales o religiosos a través de la publicidad, sino la vida que uno quiere darse a si mismo.
Demasiadas personas le otorgan un valor desmesurado al dinero y los bienes materiales y ahora a la educación. Hoy esta de moda el tema de la educación. Educación?, será bueno tanto educarse?. Es más simple de lo que se cree, pregúntese lo siguiente: ¿cómo va a obtener un buen pastel con ingredientes de mala calidad?. Ciertamente no es posible. Entonces ¿cómo tendremos educación de calidad, si los ingredientes que usamos son de mala calidad?. A qué ingredientes me refiero: Padres, hijos, profesores, directores, diputados, senadores, ministros y presidentes. Júntelos a todos y vea el resultado ?
Mejor hablemos de cosas que realmente tienen valor.
Valores superiores
..."en cuánto vendas tu propio albedrío, por lo menos, no lo vendas tan barato." Epícteto.
Esta frase del filósofo Epícteto (50 d.c.) es bastante adecuada para introducirnos en el tema de los valores superiores.
No deja de ser una ironía el planteamiento del sabio, siendo que lo único "propio" del ser humano es la "libertad de decidir que hacer con uno mismo". Eso tiene un valor tan alto que resulta irónico ponerle precio. Eso no se vende.
Entonces me sumo a la postura de Epícteto. Asignarle un valor alto a ese "propio albedrío". Un valor superior.
Pongo esa referencia de valor superior. El valor asignado a uno mismo, o a algo propio. Y algo que no tiene un precio asignado por la sociedad, es decir, mi libertad vale lo que yo quiero que valga pues su precio es autoreferente.
Entonces si mi vida y mi libertad de tomar decisiones tienen un valor superior, todo lo que vaya en esa dirección también tiene valor. Todo lo que me ayude a mantenerme libre. A mantener mi libre albedrio.
Es en este contexto y no otro, que la actividad artística puede ser considerada como valiosa e indispensable para el ser humano. Esa es la función más esencial del arte. Dar ese espacio que el ser humano requiere para su libertad.
Escuchar cierto tipo de música nos ayuda a experimentar una sensación de orden y armonía interior. Y no me refiero a un estado psicológico o emocional, de hecho se conoce a nivel científico que las células del cuerpo humano pueden captar estímulos sonoros en forma de vibraciones sutiles que ayudan a mejorar el metabolismo general del cuerpo. Esta condición de "buena salud" se puede lograr sin necesidad de ser millonario. Tampoco se requiere como requisito un título universitario. Estamos hablando de otra clase de valores.
Se ha comprobado científicamente que escuchar música, cantar y tocar instrumentos musicales pone en funcionamiento mayor cantidad de redes neuronales en el cerebro. Literalmente el cerebro se "ilumina". Pero no ocurre esto con cualquier tipo música o cualquier instrumento. Esta experiencia se da con mayor fuerza en la audición directa de instrumentos acústicos. Es decir escuchando música tocada en vivo con instrumentos acústicos es lo ideal.